En su forma más simple, el acero se compone de dos cosas: hierro y carburo. La velocidad del proceso de enfriamiento tras el tratamiento térmico es lo que influye en la forma final del carburo de su acero, y esa forma es la que determina las propiedades de su material: su dureza, su tenacidad, etc.
En este Minuto de Metalurgia, Derek Denlinger analiza cómo la velocidad y los métodos de enfriamiento influyen en la morfología del carburo en el acero: si formará esferoidita, perlita, bainita o martensita.

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